
martes, 2 de diciembre de 2008
Y encima me pagan...

lunes, 15 de septiembre de 2008
Mi carta astral
El post que usted, querido lector, va a leer a continuación no contendrá ninguna explicación de mi horrorosamente largo y absurdo silencio. Si quiere saber, pregunte. La administración se niega a hacer pública aquella información.
*fin de la nota introductoria*
El tiempo libre sólo puede ser malo si viene en exceso. Esto de haber egresado hace 3 meses me dio la excusa perfecta para vaguear, vaguear y vaguear, sin nigún reparo ni verguenza (cómo demonios se pone diéresis?). Las primeras semanas fueron amenas: dormir hasta el almuerzo, jugar computadora y satisfacer todo tipo de apetitos carnales fue mi rutina diaria.
Luego, llegó el aburrimiento. La reciente mudanza del Guabas me dejó como hijo único y eso sólo llevo a que mi madre centrara toda la atención de tres hijos en uno solo. Puede parecer bueno, pero no conocen a mi madre.
Pero me estoy alejando de lo que en verdad quería escribir. Llega un punto en el aburrimiento en el que uno busca cualquier cosa para llenar sus días. Y por cualquier cosa, digo CUALQUIER COSA. En esa búsqueda llegó a mis manos un libro que se titulaba algo así como Los signos y sus personalidades. Aunque el público lector podría creer que un libro de tales temas debería ser corto, este mamotreto tenía más de 600 páginas.
Debido a esa extensión, sólo dediqué mi atención a mi propio signo zodiacal y unas breves hojeadas al resto. Pa no aburrirlos, les pongo los puntos sobresalientes:
- Soy un signo responsable y neurótico.
- Los capricornio somos serios y poco extrovertidos.
- OJO CON ESTA: sólo nos abrimos con nuestra pareja, a quien somos capaces de decirle que "aunque fríos en el exterior, nuestro mayor sueño es poder correr por el campo, con el cabello suelto al viento, mientras cantamos canciones de amor"
Leyendo esta última frase yo dije "¡Ah carajo! ¡Estos tipos le acertaron! ¡Si un libro sabe esto, imagínense lo que mi carta astral me dirá!"
Por eso, saqué mis ahorros y pagué 149 dólares para que un profesional me haga mi carta astral personalizada...

No mentira. Me metí a una página web y ahí es gratis. Básicamente me dijo lo mismo que el libro (lo cual prueba que lo dicho es una verdad inamovible), pero terminó rematando el asunto diciendo que soy un "ser afectuoso que siempre anda necesitado de amor y atención"
¿Será? Usted, asiduo lector, tiene la palabra.
miércoles, 11 de junio de 2008
Culto y amorozo

domingo, 25 de mayo de 2008
Y el orgullo se me sale por los poros...

sábado, 24 de mayo de 2008
¡Super duper!
domingo, 20 de abril de 2008
El tipo más malo del mundo

Les presento a Tony Jaa
No sé ni qué mas decir de este tipo horroroso. Sólo vean estos videos y sufran, rían y gocen.
http://www.youtube.com/watch?v=moReN9l2ap0&feature=relatedhttp://www.youtube.com/watch?v=19MbDKYciF4
Sin con eso no les basta, vayan a youtube y busquen más videos.
lunes, 14 de abril de 2008
Oye, tu pelada la tiene más grande...
Pero bueno, yéndonos de coles a nabos (¡linda frase de abuela!), el tema de esta semana es... (redoble de tambor, ruido de un público expectante):

Sí, así como lo ven. LA ETIQUETA. Hablaremos de aquél conjunto de normas que lo único que logran (en la opinión de la directiva de este blog) es joder la vida.
Está bien, está bien. Lo acepto. Ver una mesa llena de 57 tipos de utensilios diferentes para comer le puede dar caché incluso a un plato de chulpi con tostado. Vestir terno en las bodas y otros eventos, caminar recto y erguido y todas esas patrañas también se pueden ver alhaja, pero yo tengo mis serias dudas. Veamos: ¿cómer un plátano con cubiertos le aumenta el sabor? ¿Acaso agregarle 5 minutos al proceso lo vuelve mejor? Yo siempre he dicho: "mientras más simple, mejor" Y eso se aplica a todo porque según yo, todas esas huevadas NO SIRVEN PARA NADA!
Yo sé que el público lector dirá: "¿y éste quién es para opinar sobre un tema de denotada relevancia? ¿Qué autoridad lo califica para comentar acerca de algo de este calibre y magnitud? Lo acepto, no soy nadie y no tengo ni voz ni voto. Por eso, terminaré eso (más por falta de inspiración que por nada más) con una cita del propio Michel Foucault.
El teórico francés respondió a la pregunta de que si consideraba que la etiqueta era un elemento determinante en la formación de un aparato cognoscitivo o, incluso, algo determinante en la formación del ser. Para esto escribió uno de sus libros más famosos (El orden del discurso, Tusquets, Barcelona, 2002) La opinión a la que me refiero la encontramos en la página 53. Foucault decide esta duda con un argumento definitivo: "no".